Las calles se desploman
mis latidos se agolpan
el poema se encabrona
donde las banderas fascistas siempre asoman
Nunca se fueron
siempre dolieron
pero aún quedan puños que no se rindieron
que bonito que resistan
tras tantas batallas perdidas
tras tantas palabras prohibidas
tras tantas luchas destruidas
y no se rindieron
y aún así siguieron
que bonito que se levanten de nuevo
que bonito que resurjan en el lugar donde perdieron
pero no es tiempo de lamentos
es tiempo de lucha
para el que aún a lo lejos, la palabra victoria siempre escucha
hasta ella ha de llegar
que bonito nunca ceder al resignar
que bonito no rendirse jamás
que bonito soñar con despertar
donde las conciencias duermen al caminar
donde los ojos abiertos se abren sin mirar
pero los que no se rindieron no se agotan
aunque a veces las fuerzas se aflojan
a veces todo huele a derrota
a veces la piel necesita un beso de esa boca
que le lama las heridas
que se alimente de las causas perdidas
que nunca se perdieron.
Que bonito no rendirse
que bonito tener siempre cargado el rifle,
allá donde las mascaras van cayendo
los que no se rindieron están esperando
incansables luchadores
nunca fue freno el fracaso
es tiempo de sangre y lucha en este ocaso
