De cristal el corazón
de cristal la ingenuidad de la piel
al creerse el verano
mientras una brisa aventura la mano
de cristal entre las balas
de cristal las palabras
tan tintineantes como la lluvia contra
las ventanas
siempre a punto de partir
siempre con el terror de los pedazos
siempre tan frágil lejos de los
abrazos
tan diminuta la coraza
tan monstruoso el dolor
tan quebrado el atardecer
de un lunes grisáceo que parecía
vencer
pero se pierde donde el ocaso ni se ve
dando forma a los nudos
apretándolos sin sentido
recreándose en el no saber deshacerlos
siempre un vacío
siempre el negro cántico de los
grillos
siempre buscando en los abismos
las caídas de mi delirio
asomadas siempre al precipicio
tan frágil
tan harta de romperme con solo un
vaivén
me hago ovillo en el dolor que taladra
mi sien
ese que empuja una lágrima atisbando
el perder
y todos los miedos se insinúan con
caricias del ayer
hacía ya días que no habría la
puerta de mi insensatez
de mi derrota anticipando
del cielo difuminado
¿dónde estás luna?
no me dejes sola si ayer estabas llena
siempre a sabiendas
perenne en la puta esquina
mi temblor eterno me aniquila
hurgando en la espiral oscura
porque de ella sale brotando como
torrente mi desventura
y se vuelve hermosa cuando la enredo
con mis ansias de lucha
encogida sobre las sábanas
un reojo se permite mi mirada
a la noche anunciando su llegada
basta de este recreo con mis musas
derribadas
y me llena un aliento desafiando las
urracas
que parecen hablarle a mis lágrimas
el aliento de la lucha
cuando me siento sola la combatividad
no me abandona
se porque siempre me guardo un abismo
tan denso y oscuro
porque como voy a olvidarlo sabiendo
que este no es el mundo
y aunque me permito sonreir mientras en
tus manos me desnudo
recuerdo, este no es el mundo
este no es
por eso siempre una vez al día me
derrumbo
y admito que truena la caída de mis
escudos
lloro si no estás a mi lado
y suenan terribles el desfile de
humanos domesticados
suenan horribles los niños aniquilados
sin tus manos no soporto el chocar de
tanta cadena de esclavos
pero no te necesito
para saber que aún con tanto dolor yo
resisto
y mañana en tus manos me derrito
pero no te necesito
y esa es la mejor libertad de nuestros
ratitos
abatida en ese repiqueteo de genocidios
sin tus besos endulzando tristes
designios
pero me armo porque aun sin caricias,
yo lucho


