Tenía la boca rota, Los ojos dormidos Esta boca callada, ausente de colmillos Las mariposas rabiosas, los pájaros volando con sigilo las lágrimas cayendo sobre este mundo jodido. Las baldosas deshechas, Las calles vacías Tenía la piel reseca, las ganas cautivas Las balas revueltas, la pistola sin gatillo La verdad y la libertad asomando al precipicio Tenía el mundo vedado, el sueño del esclavo Escondida la bandera de la insurgencia ondeando La poesía censurada, las frases sin decir nada La tormenta contenida, las nubes cargadas. Sin las vendas, viene la lágrima desatada. Hoy está el río revuelto, la tormenta afilando los truenos El balcón abierto a todos mis guerreros La lluvia que arrasa, el fuego que abrasa la poesía rebelde chirriando como un duelo de espadas. La tierra que no deja de brotar Componiendo paísajes donde está prohibido mirar el dejarse llevar se me quiere derramar. Se hace añicos por fín, la silla donde era eterno el esperar. La noche se calla, esperando gemidos Las calles parecen abrirse, Los cristales todos hechos añicos Sangrando al pisarlos, arrastrando los pasos la sangre de los olvidados, ahogada al final de los vasos Y el reguero que deja tras los pies hace rugir a los leones mansos Corriendo a saltar en los charcos, salen a navegar todos los barcos anclados corazones alejados que al latir dejan al enemigo derrotado. Tenía las huellas a la espalda, La cuerda apretada La sonrisa arrugada, y la bandera doblada La lengua dormida, la rabia tropezando con todas las caídas Los sueños cansados de tantas despedidas. Hoy hay bombas bajo la piel El dolor de cabeza acobardado en la sien Paisajes dibujados donde antes no se dejaban ver Tirachinas en el corazón suspiros entonando la canción que deja partida la voz donde la sonrisa habla de revolución El mundo entero parece hablar en la lluvia sus gotas me mojan para calmar esta furia pero crecerán olivos en esta tierra húmeda y sus raíces reventarán rocas con tremenda dulzura. la libertad mojándolo todo trae luz esta habitación oscura. Y otoño parece una primavera prematura.
Todo lleno de paisajes yermos todo un campo para los ojos abiertos donde acuden corriendo a morir lo que un día fue frenos Sabores en la punta de la lengua preparando la saliva el final de esta tregua. pero que saborea con dulzura el ansia de la espera un regusto en el tal vez, las papilas saboreando la miel despedir a la duda en la esquina del ayer. Los puños van cargados de piedras la piel erizándose con impaciencia no se cuanto más aguantará en la trastienda todo esta suave insurgencia que se aguanta la sangre cuando me muerdo la lengua que bonita se anticipa esta guerra Escucho los latidos llenos de una dulce violencia
