Días atrás amenazaba la lluvia de
septiembre
ese olor experto en hacer sangre
siempre
guerra perdida del olvido que
desaparece
alzamiento prepotente de los recuerdos
más insurgentes
El sol de este atardecer es una enorme
herida sangrienta
como si el horizonte gritase lo que se
muere en la tierra
como si tras sus rayos moribundos
sonriese la peor guerra
igual que la caída en picado de una
mariposa muerta
como si cayese en mi cama y no puedas
acariciar mis piernas
un nuevo susurro acercándose a mi oído
un camino vedado se desnuda ante este
escalofrío
hoy que los fusiles son invisibles
entre el humo
y sin embargo caen abatidos las
víctimas del futuro
y yo solo espero que venga a gritarme
ese susurro
y contra mis sábanas revueltas caer
fuera del mundo
