Ardo en los presagios de mi mente
puñales clavándose en mis venas más
decadentes
me escapo a arrojarme en los deseos más
indecentes
y no encuentro mi voz entre tanta gente
acércate y lame mi piel
que parezca que el mundo sabe a miel
susurra en mi oído “tranquila rakel,
el mundo pronto irá bien...”
aunque no te creeré
pero deja en mi tu saliva mi escudo
construiré
aunque sea mentira,
hazme sentir que estoy viva
Pasadizos que se desmoronan de no
perderse
¿dónde se está escondiendo el caos
que me enciende?
hurga por los recovecos de mi piel más
rebelde
quizás venga la luna donde mis sueños
te encuentren
el humo es muy denso y tan pronto te
veo como te desapareces
la ventana me enseña una realidad
distante
un mundo vedado de esperanzas
a veces no puedo creer en nada
el ir y venir del sol me resulta una
burla constante
los peldaños de esta escalera parecen
no tener fin
y en el final del horizonte hay un
gigantesco dictador riéndose de mi
la ciudad no tiene solución y está
condenada a morir
vuelvo la vista a la jaula de la que un
día salí
mis vendas caídas ahora me señalan
diciendo “te lo advertí”
pero como volver a esconderme
si vi el ronquido del mundo y quise
despertar para siempre.
Yo aún subo, me arrojo y salto
alambradas
pero a ratos miro atrás y para que...
para quien si todo se desvanece entre
cortinas rasgadas
si a veces me resulta imposible creer
en nada.
Parece no tener sentido intentarlo
el frío del verano es el más helado
recuerdos aquellas noches de verano
donde aún ni intuíamos que solo somos
esclavos
el césped y la luna eran suficientes
para colmarnos.
Se confiesa mi corazón derrotado
mis versos escépticos y desconfiados
les odio, como a mis latidos callados.
Agárrame fuerte los pechos con tus
manos
que parezca que aún tenemos ratos
liberados
que te sienta tan fuerte como la poesía
a los olvidados
Aléjame de este sentirme un hueco en
el asfalto
de ver la libertad atrapada en lo más
alto
y yo aquí tan abajo, déjame sentir al
menos tus manos
todo está tan enturbiado
tan roto y desconsolado
así que hazme el amor contra los muros
del pecado
rompamos cimientos con mordiscos
apresurados
desgástame hasta que asome la sangre a
mis labios.
que vengan a buscarnos, a apuntarnos
quítame le ropa muy despacio
como si el mundo entero estuviera
mirando
a ver si siento la tormenta que estoy
esperando...
y nosotros desnudos bailaremos
desgastados.
Sueño que tropiezo con mis pies
esta cuerda floja es un laberinto por
el que un día escapé
pero tiende a ponerse al revés
y yo mareada me dejo caer
Terrorismo humano
en mis calles desatado
un desierto de esperanzas
en el mundo donde ya no creo en nada
esto ocurre donde caigo
mi revolución esparcida en el asfalto
se me cae de los bolsillos
la niña que fui corriendo por mi
barrio
y la anhelo tanto
la echo tanto de menos
un sin fin de mundos inventados
esa batalla ganada al miedo
yo que creía en todo
ahora la realidad es todo estorbo
no hay añoranza más cruel
que querer regresar a la niñez
ahora que estamos hechos a perder
a resignarnos, a dejarnos vencer
pero cuando se acerca el amanecer
se que de nuevo me alzaré
y si una simple estrella me ilumina la
piel
esa será la que me baste para creer
creer que luchando se esparcirán los
posos del café
y despertarán de la pesadilla las
víctimas del poder
pero de momento, queda mucho por hacer.
