Se extiende una bruma que parece no
venir de ningún lado
convierte en un túnel demasiado
cerrado,
la carretera por la que me evado
Las luces son tan tenues que evocan
oscuridad
todo es difuso en un atardecer cerrado
sobre esta ciudad
extiendo la vista y parece desnudarse
lo que otras veces evito mirar.
Pero hoy parece no haber miedo y me
provoca el “quizás”.
Como espirales hacia ningún lado
como muertos danzando
parece el mundo gastado.
La luna no se rinde
ni renuncia ni se oprime.
Hoy el atardecer parece estar drogado
y comprime entre sus turbias manos
todo lo que se me está escapando
conduzco no se si deprisa o despacio
hace un buen rato que no estoy mirando.
Solo con la mano izquierda sujeto el
volante
y como siempre estas letras me hacen
algún desplante
con la izquierda voy firme
la carretera ya puede partirse
estoy en otro lado
en mis anhelos vedados
imaginando tus manos
amontonando los suspiros
buscando una cuneta donde pararme a
escribirlos.
Que hacer con esta violencia que me
habla
se cae el atardecer y ya no hay sol que
me distraiga
llegará la noche y con ella la mañana
