Mi calle,
retorciéndose en el silencio
de un otoño cálido, denso
de una noche lenta
pero el silencio hiela.
Los gatos de siempre ahí están, a la
espera
de la noche que los ilumina a través
de la verja
temerosos de las manos que a su vez les
dan comida
pero cierran sus fronteras,
para frenar su huida.
¿Estará el resto del mundo en este
silencio?
en alguna calle de esas ciudades
saturadas de miedo
huecos infinitos de silencio
donde el color de la noche se vuelve
intenso
pesado y eterno.
y las farolas parecen guardar algún
secreto
como un ojo entreabierto
como una sonrisa altiva que esconde
algún miedo
Camino lento
mis ojos se humedecen con el
inapreciable viento
estoy cansada
la calle tan calmada
Tan cálido y conocido el paisaje
tan sola entre nadies
la soledad me entiende como nadie
no le tengo que poner caras para fingir
que me se los pasos del baile
no me reprocha por pisarle
mi torpeza no le importa a mi calle
me vio crecer
sabe de mis ojos cansados de intentar
ver
de ganar y también de perder
Llego a la puerta de mi casa
¿subo o le regalo al cielo una mirada?
está tan serena, tan inapreciable, tan
desapercibida
las estrellas parecen hoy cohibidas.
la noche tan calmada, sosegada...
como a mi me gustan las cosas
sin llamar la atención ni de la nada
En las rocas que están frente a mi
casa
me tumbo unos segundos
las estrellas parecen más pequeñas y
me preocupo
y el silencio se vuelve ensordecedor
atronador
abrumador
guarda un ruido de mil frases
¿estarán pidiendo auxilio los nadies?
de mil sonidos
¿son voces o rugidos?
de mil melodías
¿entonan armonía o desafinan?
No puedo entenderlo
y me desespero
¿qué me quiere decir su eco ?
no lo se
solo sé que el barullo del silencio me
da ganas de llorar
se mete por mi nariz y mi pecho se
comienza a hinchar
qué hacer, que entender, por qué
luchar...
hoy no lo se …
tampoco ayer...
algo primario
algo de dentro, muy humano
me hace tocar la piedra con las palma
de mi mano
la aprieto para meter el calor de la
roca hasta dentro
es mi roca, es mi casa,
quiero sentir lo que guarda...
la roca a su manera me abraza...
pasa alguien paseando al perro
se acabó el efímero momento
me levanto como si no pasara nada
huyendo de cualquier mirada
de cualquier voz humana
hoy no me apetece
me subo a casa

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