Las noches anteriores apestaban a
domingo
hoy es lunes y no solo en metáforas va
cubierto de frío
llevo varios días sin haber dormido
pero la luna me recuerda que si ella
siempre sale yo hoy tampoco me rindo
ahora que he vuelto a su cobijo
celosa me guardaba unas cuantas noches
de olvido
en su reverso tenebroso me esconde un
abrigo
me quiere para ella sola y yo ya no me
resisto.
Madrid y esa sensación a nevara
me invade también en verano, no
creas...
encojo la cabeza
y me detengo a patear despacio una
piedra
¿quien estará planeando odiando ahora
mis cadenas?
En este instante nadie y sonrío con
pena...
Hoy escribo diferente
cobardía o valentía, ¿que ocultan
las serpientes?
Recojo la tinta de las aceras
más allá de mis pasos
más allá de mi suela pegada a los
fracasos,
vislumbro heladas primaveras
rosas en medio de la hiedra,
las flores de la basura
abren en mi poesía eternas grietas
y escribo muy llena
donde mi soledad se aleja.
Huele a alcohol rancio
y mis pulmones se despejan
huele a vino del barato
a varios días sin ducha y desacato
a ropas raídas por el asfalto
a ratas oliesqueando sus zapatos
a esquinas llenas de meado
huele a vida
huele a víctimas
huele a capitalismo genocida
huelen mis versos a dinamita
huele mi flujo a tinta
huele a sangre donde la ciudad dormita
huele a Madrid sin tiritas.
Me olvido de tí en sus ojos que no
esperan nada de la vida
me duelen lo que no reflejan estas
rimas
y mientras les miro pienso en escribir
poesía
Cada gesto no cabe en un verso
hay sonrisas mejores que cualquier beso
pero no te miento
me hubiera gustado mostrarte este
universo
pero ahora no es el momento
están sudando poesía las bocas del
metro
está desnudándose la realidad dentro
de un cajero
está sacándome las mejores carcajadas
un sin techo
y ya no me hielo
me mira despacio y me sobra el
invierno.
Fredy haciéndose el demente me habla
de Kingston
de como la pobreza y la droga le saben
a canción
Lucas recuerda Serbia solo en sus ojos,
canta con Fredy y se visten de teatro
los escombros
es de esas personas que achina la
mirada cuando sonríe
como si fuera un niño terriblemente
dulce
tras cada carcajada asoma una bandera
rota
una rendición que se le escapa en el
último suspiro de su boca
parece muy joven
en los surcos de sus patas de gallo se
me agolpan mis poemas
no caben todos juntos en sus arrugas
tan estrechas
y en sus dientes sucios la sonrisa al
fin me trae tregua
eso si es sonreir y al fin no me siento
tan hueca.
Abraza a Fredy con cariño
tan lejos nacieron y tan juntos duermen
para matar al frío.
Me relaja tocar sus manos,
ásperas de no encontrar descanso
nudillos desgastados
de tan duro el asfalto
Violencia? Violenca es que Mustaffa
durmiendo en un cajero
pida disculpas al que se acerca a sacar
dinero
en la noche más fría del invierno
La gente les mira de reojo sonreir
se sale de sus planes que les condena
ya a morir
Mustaffá se acerca enfadado
discutiendo con Karim
me pide hablar de lo que ocurre y se
acercan sus ojos a mí
su olor a vino vuelve a traer la poesía
ansiosa cerca de mí
nunca olí el vino así
no sabría explicar ese elixir
¿acaso así es el aroma del que espera
a morir?
se suaviza la suciedad y el frío se
aleja de aquí.
No le gusta pasar tiempo con Karim
me dice que este intimida a la gente
cuando se acercan
le respondo que quizás es una forma de
tristeza
sus ojos se mezclan
a un lado del abismo una lágrima al
otro un nuevo intento de guerra
pero el sabe que ya nada le queda
le saludan los vecinos testigos de la
dulzura que imprime a las aceras
“Mustaffa macho no vuelvas a mear
frente a mi puerta”
“tienes razón hermano, perdóname ya
sabes que cuando bebo se me va la cabeza...”
se disculpa cien veces y el orgullo me
tiembla
tirita y no es solo de frío, me dice “
jodido síndrome de abstinencia”
“¿sabes lo que hago para no beber?”,
me comenta
“Les compro a Fredy y Mustaffa, zumos
y galletas
que si no me lo gasto en priva y esa es
mi condena
y la china guapa que me gusta no se va
a fijar en mi careta”.
Hay una sonrisa muerta en el que duerme
en la calle
no sabes si se ríe o es el disfraz de
una lágrima constante
una burla a la muerte del que ya no
está vivo
como ese olor a vino podrido
como una bomba atentando al frío
...una bomba a la que vuelva a decir
que estos “dramas nos pueden pasar a todos...”
tiro en la nuca del que les despierta a
golpes ante mil oídos que se hacen los sordos
Multimillonarios alumbrando su celda
se cruzan de calle para no ver la
muerte en las aceras
y queréis que no les deseemos un tiro
en la cabeza
ellos que rebosan sangre de sus
carteras
que matan en vida con su indiferencia
Este Madrid vencido se queda sin niebla
de tantas víctimas de esta desigualdad
extrema
respiro el frío y la rabia se revienta
como flashes todas sus sonrisas se me
pasan por mis poemas
parecen esquelas de mis versos protesta
cicatrices siempre abiertas
me tiembla el poema
soy más real con ellos que con
cualquiera
ahora entiendo que no me entiendan
Llevaba días sin que las carcajadas me
invadieran
en un cajero helado se me escapan todas
las cadenas
recuerdo desear que se acabara mundo
tras despertar a su lado
ahora sueño que al alejarme de su vino
rancio
explote el estado y venir a buscarlos
para hablarles de todo lo que les han
robado
no me refiero a dinero, ni a su trabajo
a la gente que vive en la calle algo
mucho peor les han arrebatado
no esperar nada de la vida y rendirse
tras mil asaltos
en su pozo de oprimido se han
precipitado
mucho viajaron y pelearon
hasta llegar al filo de su orgullo
machacado
ser esclavo no es ser pisoteado,
es aceptarlo y renunciar a cambiarlo
pero aún queda algo...
cuando en el vino buscan la sonrisa que
el mundo les ha expoliado
y todos pasan sin mirarlos
nunca olvidemos a los ya olvidados
violencia extrema vemos a diario
y ni nos inmutamos
no son mobiliario
son las víctimas de este calvario
los ojos del cementerio al ras de
vuestros barrios
la nostalgia de lo que nunca se llegó
a probar
el sueño vencido del que no llegó a
soñar
o el castigo del que soñó demasiado
mis latidos se miran en sus zapatos
agujereados
quien sabe donde andaré mañana y
quien me estará esperando
como debe ser no esperar que nadie te
esté esperando
maldito sistema repartiendo desencanto
hundiendo siempre en el barro
las alas que se alzaron
fábrica de esclavos fingiendo estar
luchando
que sobrevivan esta noche
en Madrid está helando
este texto es demasiado largo
como la profundidad en los ojos de los
olvidados
como el hueco que dejan los que van de
humanos
y no son más que marionetas sin teatro
menos mal que nos queda el vino rancio
si vas a buscarme sigue ese rastro
pues ahí es donde me siento a salvo y
a la vez temblando
