Una depuradora podrida en la entrada y
salida de esta ciudad
que descarado es el hedor de la
realidad
y a su lado mi cuarto escondido
el río lleno donde mis poemas se
arrojan al suicidio
y yo haciendo el funambulista por la
vaya del olvido
agitando los brazos ante estos pájaros
depresivos
que picotean a mis mariposas en su
trance hacia el delirio
¡déjalas joder! Déjalas...por
favor...
solo un segundo lejos del sol
que no quiero sus rayos donde ya no hay
flor
y que va a crecer si los pétalos están
pisoteados y sin color
¿Cómo sería su olor?
Me hago preguntas y sólo en mi cabeza
se escucha mi voz...
Esnifo el aire y me doy cuenta de que
ser humana es una mierda
que bueno sería dejarme precipitar de
esta cuerda
que me ata las nubes negras
todo son nubes y el sol tocando los
cojones!
¡deja ya hostias! Deja de alumbrar mis
temblores!
vete a reírte de otra gilipollas que
pilles olisqueando tus jodidas flores
que yo en mis versos no hablo de sus
olores ni sabores
sino de la sangre que provoca su cerco
de barrotes
¿Crees que la poesía es bonita?
Cada frase es una tentativa de dinamita
cada letra es una paliza a mi calma
cuando dormita
no me deja nunca tranquila
es mi celda y mi tortura cada día
pero ay! sin ella, ya no se como
sobreviviría
si el sonido del tren no fue suficiente
para romper la rutina
si tus carcajadas no quedaron en el eco de mi estancia comprimida.
Si estuvieras a mi espalda mientras
miro este río tan podrido...
su arruyo parecería el rugido de un
león liberándose de ser cautivo
que es este pecho ahogado de no tenerte
conmigo
pero lanzo los versos del final de día
a su cauce perdido
donde fueron todos los sueños que ya
no he vivido
si yo fuera la mitad de lo que escribo
no me pasaría siempre agachando la
cabeza donde me miran con sigilo
Siempre la línea del horizonte
mirándome con los ojos achinados donde
mi corazón se rompe
“te lo vengo avisando” me dice
tus venas abiertas a la poesía que
flota en la mierda
te condenan a que esta tristeza no sea
una pluma pasajera
el aire me corta la cara y mi miedo se
tropieza
con el frío que me quiere tiritando y
de tristeza eterna
pero siempre estuve a la sombra de todo
y si me duele la barriga es por vomitar
todo este lodo
Todo lo que no dije donde me asomo de
reojo
¿dónde quedarán aquel brillo en sus
ojos?
Madrid parece muy extraño en mis
latidos
versos que son añicos
de mis suspiros más rendidos.
Me olvidé todo este tiempo de la luna
y ahora me guarda el rencor d las
noches en vela
esta flema de versos carraspea antes de
que la escupa
y el mundo más que nunca vuelve a
parecerme una celda.
Si apago la música se puede escuchar
como mi esperanza se quiebra...
