Tiene un finito mi camino
el suave crepitar de mi destino
que no miro
que evito con sigilo
y vuelvo a la vorágine donde me aíslo.
Mariposas hacer ruido que me despisto
sangrar las alas que hoy no os he visto
y si rompo en palabras vais a ser
testigos
de esta furia desatada en el filo de mi
abismo
de esta fría enredadera que se acerca
cuando me desvisto.
me desvisto lentamenteme miran mis serpientes
desnuda al margen de tanta gente
mientras, andan jugando mariposas en mi vientre
ya era hora de que bajaran
y me salvaran.
Aquí mi piel a contraluz de mis
palabras
en la hoja en blanco mi desnudez es
descarada
no hay momento en el que me sienta más
destapada
así que aprovecha y no apartes la
mirada
que si me retuerzo
es de gusto en estos versos
se me corren las palabras por dentro de
mis huesos
me sobra la ropa al mirar mis anhelos
sus dedos están lejos,
me sobra la ropa al mirar mis anhelos
sus dedos están lejos,
pongo mis pensamientos al límite de
mis excesos
y así pasa que a menudo las lágrimas
se me vienen desde dentro
como un reclamo, una puerta abierta a
este ahogo que siento.
Me estoy dejando llevar
escribiendo sin pensar
pocos ratos hay más lejos de la
mediocridad
se vuelven locas estas ganas de
acariciar mi verdad
y se me aparecen todos mis monstruos
por este folio
Hacen ruido sordo en el hueco donde me
rompo
y si te nombro quizás me escucharás
el mundo es todo sangre pero yo me
atrevo a mirar
la noche está cayendo y por estos versos
mal hechos yo me empiezo a deslizar
me voy rondando al lugar donde me puedo
reinventar
y encontrarme a solas para sonreír a
mi oscuridad
que guarda todos los ratos donde
finjo al respirar
por fin el aire lo puedo soltar
escapar.
que acelere, que sin sentido,
ese es el caos donde me aniquilo
donde de mis ratos fingidos me desquito
por eso se me vuelan estos versos como
un grito
mal estar de aguantar y por eso así
los vomito
no me pidas un verso demasiado bonito
que quien no se acerca a su abismo
jamás se ha visto
me gusta mirarme en el filo
no entiendo de olvido
pero si del fondo del precipicio
Suelto mariposas
porque se lo que es tener las alas
rotas
y por eso vuelan aunque les lancen rocas
por eso no callo aunque me sangre la
boca
suerte que cuando me hundo escriba
cuando mi pecho se llena de agonía,
suerte que escribir me domina
igual si no mataba a los que nos roban
la vida.
Hay poesías que superan dinamitas
entre matar y lamer mis espinas
a ratos mis mariposas se espabilan
a ratos al ver morir se hacen las
dormidas
no se mueve el aire como una libertad
cautiva
hay luces que olvidan algunas esquinas
donde se quedan para siempre promesas
perdidas.
Hasta aquí por hoy, mi chute de poesía
mal escrita.
