
Lucho mi guerra contra tí cada día
no lo voy a negar...
Convencida de que no voy a encerrar
a estas mariposas en estampida.
Luché el día que
apareciste
por evitar el temblar
por miedo a que mis mariposas guerreras se fueran a atolondrar
a bajar al estómago donde ya dolieron pasados embistes.
Pero tu me enseñas algo nuevo
de ti aprendo
lo dulce que puede ser la derrota.
Se merecían caricias algunas mariposas
se merecen su presencia mis irritables vísceras
que ya sobran balas en el mundo para dejar sus alas rotas.
Decía que haces dulce la derrota
Porque pierdo sin perder convicciones
pues sigo convencida de que no te necesito
de que no es solo por tí que resisto
de que sin ti seguiría siendo yo misma
de que tu no vas a limar mis aristas,
porque no quieres hacerlo
porque no quieres hacerlo
Y pierdo porque no quiero separarme de tus manos
yo intentando convencerme de que el amor es incompatible con mis mariposas
yo intentando convencerme de que el amor es incompatible con mis mariposas
entonces lo entiendo
luchaba en el bando de los que ya viven en la derrota.
luchaba en el bando de los que ya viven en la derrota.
Pierdo contra tí cada noche en tu cuerpo
porque en esta guerra
yo era del bando destructor
queriendo matar al amor
por no saber que era en realidad
porque tanto la envenenado la vanalidad
las drogas de la rutina me lograron embaucar
el mundo de lo mediocre convenciéndome de dejar de soñar
las cadenas dándose un festín con mi corazón enjaulado
porque tanto la envenenado la vanalidad
las drogas de la rutina me lograron embaucar
el mundo de lo mediocre convenciéndome de dejar de soñar
las cadenas dándose un festín con mi corazón enjaulado
Yo pensaba que el amor marchitaría mis flores
y en los lances de la batalla me asomas a mil campos de
colores,
mis consignas eran erróneas
facilmente las silencian tus bombas,
mis barricadas endebles y atropelladas
eran barro desmigado frente al mundo que tú me enseñabas
Me sentí como el hombre que apaga la televisión y comienza a leer
como el adolescente que no se droga y sale a correr
como el que tantas veces repitió "esto no tiene solución" y de pronto lee "El Estado y la Revolución"
yo renazco en tu colchón
Me sentí como el hombre que apaga la televisión y comienza a leer
como el adolescente que no se droga y sale a correr
como el que tantas veces repitió "esto no tiene solución" y de pronto lee "El Estado y la Revolución"
yo renazco en tu colchón
Y aún lucho para reafirmar que pierdo en tus brazos
pues cual es el tremendo hallazgo
Si es que tus batallas son para lograr el mundo por el que siempre
había luchado
y yo, cobarde de mí, había renunciado, lo había desterrado
y luchaba por no volver a creer en sus abrazos.
Mi lucha pierde razones en tu sonrisa
o con la calidez de tus caricias
o cuando hacemos el amor y despacio me miras.
Lucho por la convicción de no necesitarte
y cuando termina la batalla se confirma el estandarte
efectivamente no te necesito
y sin embargo no imagino no despertarme y que no estés a mi
lado
esta es la única ocasión en que de mi cargo dimito
deserto de este bando
porque en esto si me había equivocado
contigo tengo mariposas revoloteando
en mi corazón revolucionario
pero también en mi estómago enamorado
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