Le
paré en seco al sueño
le
dije alto que este corazón ya ha sido demasiado preso
prefiero
mirar mis sombras
saber
que a veces son las únicas compañeras
que
aunque bailen cabizbajas
no
esperan falsas palabras
Yo
quería derramarme entera
pero
todo resulta ser vómito
silenciado
en las cunetas
que
me calme y que no sea violenta
y
que sabréis de todas mis sonrisas muertas
de
todas las veces que no fui ni la mitad de mí
lleno
de barro de tanto arrastrarlo el fusil
dejarme
que aveces sea despiadada al menos a la hora de sentir
Acabaré
explotando de todo lo que tiendo a reprimir
No
puedo ver un hueco por donde huir.
Y
lo que parece serlo se vuelve frío justo antes de dormir
Ya
no me dejo llevar
más
que al lugar donde yo sola me retuerzo
ya
asumí que nadie más lo entenderá
de
que me va a servir volar
si
no tengo rama donde reposar
Cuantos
intentos por estar bien
pero
este mundo se empeña en golpearme la sien
miro
alrededor y en este segundo no hay nadie
y
en el siguiente tampoco
esta
respiración hinchada me resulta un estorbo
¿en
qué se asemeja nada al mundo donde quisiera vivir?
Cada
día parece una tentativa al verbo rendir
miro...
y miro... hoy no hay nada ni nadie aquí..