Ya estamos muertos, somos muertos
vivientes
me dice Ahmed mientras saborea restos
de fracaso de entre sus dientes
sonríe y el frío de Madrid se
arrepiente
sus ojos tibios de tanto vino
sus zapatos gastados de tantos caminos
era cocinero y ahora rebusca la comida
en la basura
pero hoy ha habido suerte en este mundo
que se derrumba
a él y a sus amigos del parque les han
regalado carne
recuerda tiempos pasados cuando no
pasaba hambre
se desviste la noche y su humildad
acude a mi rescate
sus manos heladas son mi calma
sus palabras dicen verdades aún
estando borrachas
Ahmed dice que las líneas de mis manos
se van definiendo
los hierros de mi coraza esta noche se
están deshaciendo
me mira despacio y me dice todo va a
salir bien
Estate tranquila todo va tomando
forma tras el traspiés
Mira dentro de mis ojos donde nadie más
me ve
solo unos instantes lejos de la
maquinaria cruel
el mundo se detiene y yo me dejo caer
me dice orgulloso
“Esta noche soy yo el que te
invita a comer
no te atrevas a rechazármelo hoy
que mañana quien sabe que
no perdamos tiempo
con preguntas al amanecer
que quizás el próximo lunes no nos
volvamos a ver”.
Vuelvo a preguntarle porque dice que
son muertos
sonríe, ay Ahmed y sus sonrisa triste
llena de secretos...
un pozo sin fondo para lanzar todos mis
versos
“si no tienes nada no formas parte
somos el resultado del desastre
el nicho donde descansa esta
sociedad de consumo espeluznante
si no tienes dinero a quien vas a
importarle
somos zombies que caminan como
fantasmas en la calle
no te has fijado que cuando dormimos
en el parque
la gente pasa a nuestro lado como si
no hubiera nadie
somos fantasmas de los que solo se
acuerda el frio
por eso, te lo pido, cena esta noche
en el parque conmigo
que parezca que a ratos aún estamos
vivos
nos abrazamos y nos despedimos
la solidaridad es ese abrazo
cuantas sonrisas en el mundo de los
olvidados
esos ratos muchas noches me han salvado
