Mi cabeza trata de gobernar la anarquía de mi corazón
Que manda sus terroristas a bombardear la estabilidad de mi razón
La poesía se transforma en el humo con el que me drogo
y así renuncio al alcohol donde ya no me ahogo
En la tristeza de los ojos abiertos
Las pupilas liberan a mis rebeldes despiertos
Encuentro la paz en la guerra
Donde la libertad no se vende cual ramera
Y las raíces se aferran a la tierra
Acusan al que torturan
Criminalizan esperanzas que supuran
Duermo intranquila sabiendo que los sueños no siempre duran
El cielo está alambrado
Y el rayo de luz se torna descarado
Demasiados socavones vacíos en un suelo ocupado
Haz el amor bajo un olivo
En su corteza se esconde lo que escribo
Lo sonrisa, pondrá en jaque al enemigo
Un pueblo que no está dormido
La libertad aquí no se ha vendido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario